El tiempo cura todas las heridas, en cambio, los recuerdos perduran como una nana cantada en voz baja, que sale por una ventana abierta hacia el cielo nocturno. Arrullos nocturnos es un cuento sobre el amor que llega a nuestra vida, se cierne sobre nosotros, se va y, a veces, vuelve para una segunda oportunidad.